IDAD CO: «Las mujeres tienen mayor presencia en puestos de responsabilidad que en otras empresas»


MURCIA/LAVERDAD.ES

IDAD CO es una cooperativa consultora especializada en la igualdad en todas sus vertientes, tanto en el sector público como privado. La labor principal de esta cooperativa es la realización de acciones que tienen como objetivo la consecución de la igualdad real entre mujeres y hombres. Esta consultora está conformada por Cecilia Ibáñez y Pedro Guirado, especializados en diferentes actuaciones que tienen como objetivo la reducción de las desigualdades estructurales, como, por ejemplo, acciones formativas y de sensibilización en materia de igualdad, elaboración y evaluación de planes de igualdad, estudios de investigación sobre desigualdades, informes y elaboración de guías didácticas con perspectiva de género o campañas de audiovisuales inclusivas, entre otras.

¿Cuáles son los objetivos y valores de su cooperativa?

Los valores principales de nuestra cooperativa son la igualdad como eje transversal en todas las acciones que se desarrollan desde la misma, así como los principios que rigen el cooperativismo y la economía social como forma democrática, participativa, abierta, y consecuente con las personas, la sociedad y el medio-ambiente.

¿Por qué se formaron como cooperativa?

La decisión de escoger la cooperativa como forma societaria es por la identificación con los principios y valores cooperativos, ya que se caracterizan por formas de gestión democráticas, participativas, solidarias y comprometidas con la cohesión, la transparencia, la equidad y la justicia social. Por lo tanto, este modelo societario es el que más se ajusta a nuestra forma de entender la gestión empresarial, poniendo en el centro los valores éticos y favoreciendo las condiciones necesarias para que las mujeres participen, ocupen puestos de responsabilidad, y accedan al mercado laboral en situación de igualdad real.

Qué diferencia a las cooperativas como fórmula empresarial de otros modelos en materia de igualdad?

Las cooperativas constituyen entornos adecuados para el desarrollo profesional de la mujer, por el desarrollo de una cultura organizativa que hace de la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad, la gestión democrática y el fomento de las relaciones humanas entre trabajadoras y trabajadores, valores básicos de su funcionamiento como empresa, además, las sociedades cooperativas se rigen por el principios de igualdad y equidad entre las personas socias, y esta es la base del funcionamiento de la cooperativa. Por lo tanto, es indudable que el cooperativismo es más igualitario y menos discriminatorio que el mercado general y que las cooperativas han demostrado ser la forma societaria más factible para generar espacios democráticos, participativos, e igualitarios.

¿Qué ha aportado el cooperativismo a la mejora de la situación de la mujer en el ámbito laboral?

Según los datos extraídos de diferentes estudios, el cooperativismo ha aportado beneficios a la situación de las mujeres en materia de igualdad laboral ya que inciden positivamente en el acceso de la mujer al empleo y mejora sus condiciones laborales (la presencia de mujeres en cooperativas es equitativa, y sus contratos son más estables y existe menor temporalidad que en otras formas societarias). Las mujeres tienen mayor presencia en puestos de responsabilidad que en otras empresas: la gestión democrática de las cooperativas supone avances en la participación de las mujeres, mejora el clima laboral, favorece la flexibilización y las medidas de conciliación corresponsabilidad, entre otras. A pesar de que se den condiciones propicias para la igualdad en las organizaciones, todavía queda mucho camino por recorrer para lograr la igualdad efectiva, ya que en las cooperativas también se siguen reproduciendo gran parte de las desigualdades estructurales comunes al resto del mercado laboral.

¿De qué forma las cooperativas facilitan el acceso de las mujeres a un empleo igualitario?

Las empresas cooperativas constituyen una buena opción para dar respuesta a las desigualdades de género (especialmente en el mercado de trabajo) debido al arraigo en los valores de autoayuda, participación, justicia social e igualdad, y también en el crecimiento económico adquirido mediante la cooperación y participación democrática de sus integrantes. Las cooperativas han sido consideradas como un instrumento idóneo de creación de nuevas empresas, en muchas ocasiones ocupadas por mujeres. Muchas mujeres han considerado que la creación de una cooperativa les da la oportunidad de ser propietarias y líderes de una empresa, algo que consideran más complicado en las empresas convencionales. Sin embargo, las mujeres siguen encontrando numerosos obstáculos y dificultades que impiden la igualdad efectiva, y, por ende, se pone de manifiesto la necesidad de que todas las empresas de la economía social se comprometan con la reducción de las desigualdades existentes.

¿A qué obstáculos se enfrenta la mujer en el sector cooperativo?

A pesar de que las cooperativas son los modelos empresariales idóneos para la reducción de las desigualdades entre mujeres y hombres, todavía seguimos encontrando numerosas barreras que dificultan el acceso, la promoción, y el mantenimiento laboral de las mujeres. Estas características no son propias del sector cooperativo, sino que se dan en todos los diferentes sectores, y tienen que ver con las desigualdades estructurales que encontramos en todas las esferas de la sociedad. Si analizamos los tipos de contratos, la estabilidad en el empleo, las segregaciones ocupacionales, etc, podemos observar como las mujeres socias y trabajadoras de cooperativas encuentran similares dificultades que sus homólogas en otras empresas.

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